ENFOQUES PEDAGÓGICOS: EL BUENO, EL MALO Y EL FEO
Elaboró: Antrop. Soc. Alejandro Arrecillas Casas
Curso: Virtualizar Contenidos educativos
Coordinadora: Mtra. Marcela Hernández Aguayo
Intitulo este breve ensayo parafraseando una película del género western muy famosa que se llama “El bueno, el malo y el feo” con el propósito de hacer un análisis con un tono lúdico pero serio de las principales corrientes o enfoques pedagógicos que se utilizan en educación, a saber el Constructivismo, el Conductismo y el Cognitivismo.
En dicha película aparecen tres personajes: el Bueno alias Rubio; el Malo, alias Sentencia y el Feo alias Tuco y son, respectivamente, un cazarrecompensas, un asesino a sueldo que luego deviene en sargento del Norte sin escrúpulos y un ladrón. A partir de las características de estos tres personajes, intentaré realizar una analogía con los tres enfoques pedagógicos.
A) EL CONSTRUCTIVISMO, UN ENFOQUE BUENO QUE INTENTA CAZAR UNA RECOMPENSA: LA EDUCACIÓN COMO UN ARMA EMANCIPATORIA Y DE LIBERACIÓN. El constructivismo, también conocido como construccionismo social, me parece la corriente pedagógica más idónea y aceptable para transformar la crisis educativa y los procesos pedagógicos autoritarios y tradicionales en instrumentos para la concienciación (Freire), la emancipación (Apple), el análisis crítico (Peter McClaren), el desmantelamiento de la tecnocracia educativa (Giroux) y la formación del maestro como profesional autónomo (Carr y Kemis).
Desde este enfoque la relación entre escuela y sociedad es indisoluble y los procesos de enseñanza no son simples transmisiones de conocimientos en virtud de concebir al docente y al alumno como sujetos activos, críticos y propositivos, es decir el alumno construye el conocimiento y el maestro es un guía para lograrlo.
El constructivismo pertenece a las pedagogía crítica, en tanto se centra en el análisis y debate de las relaciones entre conocimiento y poder, escuela y sociedad, hegemonía y emancipación y la educación como praxis transformadora.
Por todas estas características es que considero el constructivismo y, en general, las diversas pedagogías críticas como el enfoque bueno que hay que cazarlo para obtener la recompensa anhelada: una educación de calidad.
B) EL CONDUCTISMO, UN ENFOQUE MALO QUE HA ASESINADO LA CREATIVIDAD Y HA SENTENCIADO A LA EDUCACIÓN AL FRACASO. Este enfoque o corriente que tuvo su auge en la época llamada de la tecnología educativa a principios de la década de los 70 ha dejado y sigue dejando graves secuelas en la instalación de una relación pedagógica basada en la libertad, la crítica y el reconocimiento de las diferencias entre los sujetos que participan en el proceso educativo.
Como todo enfoque malo el conductismo es reduccionista, es decir, la complejidad de los procesos de construcción del aprendizaje los reduce a la manifestación de los cambios que en la conducta deben evidenciar los educandos; por ello Skinner es el gran representante de esta corriente y su “socio” Pavlov con su perrito, de aquí se derivó el postulado de que los alumnos aprenderán a partir de la relación estímulo-respuesta, mediante los reflejos condicionados.
Esta idea se tradujo en la construcción de indicadores (objetivos generales y específicos) de aprendizaje interminables y que mostraban de manera disociada rasgos de la conducta o el comportamiento (en el aprendizaje) que los alumnos debían demostrar, derivando en exámenes memorísticos, ejercicios repetitivos, respuestas “objetivas” y certeras a los estímulos (preguntas) elaborados por los docentes.
Lo importante en esta corriente no es aprender sino memorizar, no es crear sino repetir, no es el libre albedrío sino el reflejo condicionado, no son los sujetos autónomos sino el candado heterónomo… Por todo esto es que considero que el enfoque conductista es el malo del filme; la paradoja es que se repite un hecho de la película: además de asesino, el Malo era un Sargento que mandaba a la tropa y en la educación el conductismo sigue mandando a la tropa de maestros.
EL COGNITIVISMO, UN ENFOQUE FEO QUE LE HA ROBADO UNA VISIÓN SOCIO-POLÍTICA A LOS PROCESOS DE FORMACIÓN.
El cognitivismo, cuyos máximos exponentes son Piaget y Brunner, no es malo pero tampoco lo considero bueno pues desde mi punto de vista, se ha individualizado al extremo los procesos de construcción del aprendizaje. Tal vez por esta característica es que dicha corriente platee que el aprendizaje es un proceso de construcción individual y por ello el alumno construye su propio conocimiento. Esta hiperindividuaización de la construcción de la realidad social soslaya el determinante papel que juega la sociedad y la cultura en los procesos cognitivos y los reduce a las capacidades individuales de los educandos. Al respecto Vigotsky (que algunos lo ubican en esta corriente pero que desde mi óptica él está en el constructivismo) plantea la importancia de la cultura y la sociedad en los procesos de construcción del conocimiento infantil, proponiendo que los educandos aprenden por sus estructuras mentales pero en permanente vínculo con las que el autor categoriza como las zonas de desarrollo próximo, es decir, las ámbitos culturales y sociales en los que se desenvuelven los niños.
No obstante, considero que el cognitivismo es una superación teórica, epistemológica y metodológica respecto al conductismo, pero que se ha convertido en el “ladrón” de las visiones sociopolíticas en educación emplazando una mirada sólo pedagógica a secas.
Por último sólo me resta decir que espero que el Bueno le quite lo Malo y desaparezca al Feo.